Diario no terminado
Inspirado por lo que pensé y sentí en aquél momento...
Si pudiera, te mataría; enfermera desgraciada.

Diario no terminado
Fecha: 10/11/2005
La lúgubre mañana se permeaba a través de las persianas con el mismo espesor que la sangre en mis pupilas, esa misma que comenzaba a distribuir los químicos causantes del miedo. Ya podía sentir el dedo meñique de mi mano derecha raspando las sábanas. Con cada movimiento de mis globos oculares llegaba un nuevo pensamiento: el techo, ¿Qué tal si algo sale mal?; la ventana, ¿Seré alérgico al contraste?; la pared, ¿Existe salvación a posteriori de que la copiosa solución se mezcle en mis venas?
Una presión ejercida por la lengua hacia el hueso palatino fue el único efecto secundario de mi enojo. No quería ir al hospital; sin embargo se había previamente acordado la hora y el lugar de mi posible partida. El contrato bilateral entre médico y paciente ya poseía mi firma, poco podía hacer ahora para evitar aquel encuentro. Salí del vientre simulado en el que me encontraba para disfrazarme a la moda del día y poder pasar así desapercibido entre la muchedumbre.Agarré la hoja que diagnosticaba hipotéticamente una espleniomegalia.
Mi padre conducía el coche mientras yo controlaba la radiofrecuencia: esa manipulación mediática siempre ha hecho menos severa mi tendencia a la observancia. Así calmé los nervios; pero el dedo seguía temblando. Leí nuevamente el diagnóstico: “Motivo del estudio o procedimiento: Ganglios palpables en hemicuello izquierdo, él lo refiere desde el nacimiento. Trombocitopenia y linfopenia.”
En el hospital registramos mi llegada y acto seguido nos propusieron esperar al experto que va vestido de blanco para llevar a cabo la tomografía computada de cuello y tórax simple con contraste. Desde la sala veía la puerta accesoria a mi recinto mortal. Con la sabia ejecución de pausas, el médico alimenta a su paciente con mentiras oficiosas para que éste vaya perdiendo su horror ante la incertidumbre y lo desconocido.
No atravecé aquella puerta solo; pero sí convencido de que me quedaban sólo pocos minutos de conciencia. Una enfermera entró detrás de mí y me ofreció unos formularios. Al firmarlos ya no podría salir. Mi falange proximal se agitaba sobre la hoja de papel y me impedía escribir con claridad, pronto todo mi cuerpo se sacudía por terror. No había alternativa, ya había firmado el posible suicidio. A sangre y fuego guió la enfermera una gran aguja hacia mi brazo, yo seguía temblando y no sabía si por frío o temor. El extremo agudo de la misma penetró mi piel, sentía ya el fluido extranjero en mis venas como un intruso amorfo extremadamente caliente, pasó de mi brazo al cuello. Sentía mi nuca quemarse y fuego en los cabellos. Cerré lo ojos y opté por dejarme llevar. Embriagado por una solitaria agonía, con un calor jamás antes sentido y la voz vacilante de la enfermera; la única palabra en mi mente era “muerte”. Intenté no escuchar las insípidas palabras que producía aquella mujer; pero ya no distingía de dónde provenían. ¿Escuchaba lo que olía y veía las vibraciones de los tímpanos? Con casi un litro de contraste en el sistema circulatorio, escuché a quemado y pude ver su voz. No tardé en olvidarlo.
-¿Por qué se mueve su dedo? -dijo la enfermera.
4 Comments:
no le entendi
no se que pedo con 'lo del dedo'
voy a seguir posteando en mi blog. a ver que pedo con los comments :)
ah ... y ahora te interesas por la medicina ? creo que tiene madres que no sabias ... investigaste o plagiaste hummm .../
jajaj sbs
Hiram tontín... El dedo es un tic que tiene el personaje cuando se pone nervioso. Es ficción, no soy yo. No plagié nada, me hicieron ese estudio y me aprendí los términos porque quería escribir el miedo que sentía en una manera fantástica. No me interesa la medicina, la odio. Pienso que es la violación de la musa, como dijo Platón.
No te interesa la medicina? antes te interesaba... hasta llegaste a decir que estudiarías medicina porque querías ser psiquiatra. Pero bueno, tu has considerado cada estúpida carrera alguna vez, supongo yo que nunca has sabido que es lo que realmente quieres, la verdad eso es lo que siempre he pensado. Probablemente no deba estar haciendo esos juicios tan fuertes de ti, lo importante esque soy sincero y es mejor decirlo de frente que a tus espaldas. Ahora que lo pienso, ya se porque no ingresaste a medicina: te da miedo nena!
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