Ensayo sobre un Guerrero Tolteca

Ensayo sobre Un Guerrero
“Para un guerrero no hay nada fuera de control.”
¿Qué diferencia habría si toda la humanidad supiera que ilusión y realidad no son términos opuestos y que lo que llaman realidad es también ilusión? Es fácil darlo a entender con palabras e imaginarlo un poco menos, pero para experimentar la duda de manera que afecte verdaderamente el pensamiento es menester dislocar nuestros sentidos para alterar lo que percibimos y llamamos realidad. Existen diversas maneras para dislocarlos, podría decirse que la mas efectiva es la acción de los alucinógenos pues es doble: no solamente critica la realidad sino que propone otra. Cuando una persona alucina, no toma lo que vé como algo real, en cambio… lo es. Lo que vemos como realidad no es más que una pintura, una descripción del mundo. Seguramente se piensa que no hay razón para olvidar la realidad puesto que se está cómodo aceptándola, pero la cultura y el lenguaje le construyen una realidad a los ojos dejándola como una simple elaboración cultural. Para vivir, Carlos Castaneda propone a través de don Juan<¿o don Juan a través de Carlos Castaneda?(“Para un guerrero no hay nada fuera de control”)> ser un hombre de conocimiento, y en el camino a ello… vivir como Guerrero, un guerrero es hombre y la suerte de éstos es aprender. Se aprende y se es así con el propósito de darse cuenta que nada importa. Existen para éstos ciertas reglas que en lugar de regular el comportamiento son guías, porque para todo quién emprende la tarea de ser un guerrero existen obstáculos, cuatro para ser exacto: El Miedo, La Claridad, El Poder y La Vejez.
Un guerrero anda por los caminos que tienen corazón, en estos caminos se encontrará con montañas que a primera vista pareceran imposibles de pasar; pero solamente lo serán si así lo piensa. Para atravezar El Miedo uno debe estar lleno de éste, pero nunca correr; siempre seguir adelante. Cuando se conquista El Miedo es de por vida y cambio se obtiene La Claridad de mente. La Claridad fuerza al hombre a no dudar nunca de sí y eso está mal, es como si viera algo claro pero incompleto. Un hombre que ha sucumbido a su segundo enemigo será torpe para aprender: se apurará cuando debía ser paciente, o será paciente cuando debía apurarse. Para quitar la claridad hay que desafiar la propia claridad y usarla sólo para ver, se debe pensar, sobre todo, que la claridad es casi un error. El Poder se presenta como el más fuerte de todos lo enemigos naturales de un guerrero, éste transforma al hombre en alguien cruel, caprichoso. Un hombre está vencido sólo cuando ya no hace la lucha y se abandona. Para vencer al poder es necesario que el hombre se de cuenta de que El Poder que ha conquistado no es realmente suyo, debe saber cómo y cúando usar su poder. La montaña más fría y cruel, a la cual no se puede vencer del todo es La Vejez, llega cuando se han vencido todos los demás enemigos y se tienen muchos deseos de descansar y así, si se rinde por entero a su deseo de acostarse y olvidar, su enemigo lo convertirá en una débil criatura vieja. Su deseo de retirarse vencerá toda su claridad, su poder y su conocimiento.
Un guerrero no tiene otra cosa además de su paciencia y voluntad, con ellas construye todo lo que quiere. Todo guerrero debe preocuparse y pensar antes de tomar una decisión, de ésta manera cuando se toma la decisión se echa a andar libre de preocupaciones y pensamientos; si se pierde la claridad, sólo se debe pensar en la muerte puesto que eso templa al espíritu. Se debe ser claro como el cristal con uno mismo. Una vez que se da cuenta de que nada importa, entiende que la victoria y la derrota son iguales, igual que el hecho de que a uno lo quieran: “Que otros lo quieran o no a uno no es todo lo que se puede hacer como hombre”. Lo importante al tomar una decisión es aplicar lo que se tiene para aceptar la responsabilidad de los actos, hasta del más trivial de sus actos. Si un guerrero no convierte en pensamientos sus instintos, entonces su vida no tiene poder, no puede apoderarse de las fuerzas de su vida. La voluntad y la paciencia se utilizan para olvidar. La voluntad es algo que el hombre usa, por ejemplo, para ganar una batalla que, según todos los calculos, debería perder; pero no hay que confundir la voluntad con el valor. Cuando alguien se entrega a la negación creé que esta haciendo algo bueno, cuando en realidad estamos fijos dentro de nosotros mismos. Si no se está consciente de la muerte, el hombre se vuelve común, haciendo actos comunes: la muerte debe volverse indiferencia. “Sólo la idea de la muerte da al hombre el despego suficiente para que sea incapaz de abandonarse a nada. Sólo la idea de la muerte da al hombre el desapego suficiente para que no pueda negarse a nada. Pero un hombre de tal suerte no ansía, porque ha adquirido una lujuria callada por la vida y por todas las cosas de la vida. Sabe que su muerte lo anda cazando y que no le dará tiempo de adherire a nada, así que prueba, sin ansias, todo de todo.” / “Un hombre despegado, sabiendo que no tiene posibilidad de poner vallas a su muerte, sólo tiene una cosa que lo respalde: el poder de sus decisiones. Tiene que ser, por así decirlo, el amo de su elección. El conocimiento de su muerte lo guía y le da desapego y lujuria callara; el poder de sus decisiones definitivas le permite escoger sin lamentar, y lo que escoge es siempre estratégicamente lo mejor; así cumple con gusto y con eficiencia lujuriosa, todo cuanto tiene que hacer.” Cuando un hombre ha adquirido paciencia, está en camino hacia la voluntad.
¿Qué ventaja existe en vivir como guerrero? Un hombre común termina su vida haciendo lo mismo que ha hecho siempre, un guerrero no. Siendo guerrero se acepta nuestra suerte como hombres, la cual es aprender y ser arrojados a mundos nuevos. Cuando un guerrero se mete con algo, debe saber lo que está haciendo; esto es, no llevar cargas que no se pueden soportar. La vida, para un guerrero, es un ejercicio de estrategia. A un guerrero no le importan los significados. Si alguien vive como guerrero, arma su vida estratégicamente. Si alguien fuera guerrero, estaría batallando hasta el final. Un guerrero nunca está disponible; nunca está parado en el camino esperando las pedradas. Así corta al mínimo el chance de lo imprevisto: accidentes. El espíritu de un guerrero sólo está engranado para la lucha, y cada lucha es la úlitma batalla sobre la tierra; porque está consciente de su muerte. Todo lo que está alrededor, en el mundo de un guerrero, ha sido elegido previamente por él. Utiliza los elementos dentro de su mundo como escudos protectores de los ataques de las fuerzas que él lucha por usar.
Un guerrero debe darse cuenta de cómo el diálogo interno mantiene su mundo. La conversación interna renueva el mundo, lo enciende de vida, lo sostiene. No sólo eso, sino que también escogemos nuestros caminos al hablarnos a nosotros mismos. De allí que repetimos las mismas preferencias una y otra vez hasta el día en que morimos, porque seguimos repitiendo la misma conversación interna una y otra vez hasta el día en que morimos. Cuando un guerrero se da cuenta de esto, lucha por parar su habladuría. Para lograrlo se deben usar los oídos para quitarle a los ojos parte de la carga. Un guerrero se da cuenta de que el mundo cambiará tan pronto como deje de hablarse a sí mismo. El diálogo interno forma viejos corrientes, que creen haber agotado el mundo; pero sólo han agotado lo que la gente hace. En su estúpida confusión creen que el mundo ya no tiene misterios para éllos. Las cosas que la gente hace no pueden, bajo ninguna condición, ser más importantes que el mundo. Un guerrero trata el mundo como un interminable misterio, y lo que la gente hace como un desatino sin fin.
“Cuando un hombre decide algo, debe ir hasta el fin, pero debe aceptar responsabilidad de lo que hace. Haga lo que haga, primero debe saber por qué lo hace, y luego seguir adelante con sus acciones sin tener dudas ni remordimientos acerca de ellas.”
Un guerrero busca poder, y una de las avenidas al poder es el soñar. . Es distinto el soñar común y el soñar de un guerrero. Un guerrero no los llama sueños, los llama realidades. “El soñar es real para un guerrero porque allí puede actuar con deliberación, puede escoger y rechazar; puede elegir, entre una variedad de cosas, aquellas que llevan al poder, y luego puede manejarlas y usarlas, mientras que en un sueño común y corriente no puede actuar con deliberación.”
El compadecerse de uno mismo no encaja en la vida de un guerrero. Se debe tener un ánimo de guerrero en cada uno de los actos que se lleven a cabo. No hay poder en una vida que carece de éste ánimo. El ánimo de guerrero consiste en tener control y a la vez estar abandonado, no paralizarse por el miedo. Ese ánimo acaba con la idiotez y lo deja a uno purificado. “Un guerrero es un cazador. Todo lo calcula. Eso es control. Pero una vez terminados sus cálculos, actúa. Se deja ir. Eso es abandono. Un guerrero no es una hoja a merced del viento. Nadie lo empuja; nadie lo obliga a hacer cosas en contra de sí mismo o de lo que juzga correcto. Un guerrero está entonado para sobrevivir, y sobrevive del mejor modo posible.” Un guerrero puede sufrir daño, pero no ofensa. Para un guerrero no hay nada ofensivo en los actos de sus semejantes mientras él mismo esté actuando dentro del ánimo correcto.
Oscar García Chávez
1 Comments:
Grande Castaneda,,,si lo q dice castaneda es una invencion de su mente,,es el tipo mas capo,,,tiene una imaginacion impresionate,,,yo prefiero pensar q nos esta mostrando un camino olvidado..el camino del tolteca...chau suerte
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